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LAS COOPERATIVAS EN LAS AMÉRICAS: IMPULSANDO EL CRECIMIENTO ECONÓMICO CON EQUIDAD E INCLUSIÓN.

Exposición de Alberto Esteves, Presidente de CUDECOOP en el primer evento cooperativo en la sede de la Organización de los Estados Americanos.

LAS COOPERATIVAS EN LAS AMÉRICAS: IMPULSANDO EL CRECIMIENTO ECONÓMICO CON EQUIDAD E INCLUSIÓN.

Exposición de Alberto Esteves
20 de marzo de 2014

Salón de las Américas, OEA, Washington

PANEL 3  COLABORACIÓN Y COMERCIO ENTRE COOPERATIVAS

Agradecemos a los organizadores de este importante Seminario: la OEA, ACI-Américas y la Asociación Nacional de Empresas Cooperativas de los Estados Unidos (NCBA), destacando la importancia que la OEA asuma un papel activo en esta temática, tal como lo ha hecho ya la ONU y otros organismo internacionales como la OIT, la Unión Europea, o el Mercosur.

Dado que compartimos esta Mesa con compañeros de distintas regiones de nuestro continente (Norteamérica, Centroamérica, y el Caribe) y diferentes ámbitos de la economía social como son el Comercio Justo y las Cooperativas de Trabajo, centraremos nuestra exposición desde las Cooperativas de Usuarios y las experiencias en el Mercosur.

La participación en este panel supone tener como referencia ética al 6to Principio de nuestro Movimiento: la Cooperación entre Cooperativas.

Como es por todos conocidos este Principio dice que: las cooperativas sirven a sus miembros más eficazmente y fortalecen el movimiento cooperativo, trabajando de manera conjunta por medio de estructuras locales, nacionales, regionales e internacionales.

Esta guía tiene dos grandes expresiones prácticas que mutuamente se retroalimentan: la colaboración entre estructras gremiales de representación (Federaciones, Confederaciones, la propia Alianza, entre otras) y la colaboración en estructuras económicas de diverso tipo (Centrales, Consorcios, Coproraciones, entre muchas otras).

En el Mercosur las cooperativas cuentan con una importante presencia y desarrollo con gran variedad de experiencias en sus dos grandes familias: las cooperativas de usuarios (consumidores) y las cooperativas de trabajo.

En particular las cooperativas de usuarios en nuestra región son muy significativas, por ejemplo superando las 1500 organizaciones en el sector vivienda en Uruguay; siendo actores clave en la oferta de servicios públicos en Argentina, o en el acceso al ahorro y al crédito en Paraguay.

Algunas experiencias destacadas en nuestro país en el trabajo conjunto entre cooperativas de usuarios son la organización gremial, que en el caso de las cooperativas de consumo celebran este año el 60ta aniversario de su Federación.

En general la experiencia histórica ha demostrado que el mayor desafío para las cooperativas es avanzar en la instrumentación del 6to Principio en su dimensión de negocios. En este sentido las experiencias más desarrolladas en la gran familia de cooperativas de consumo son las experiencias de las centrales cooperativas en el sector agrario. Es así que podemos mencionar distintas experiencias entre las que se destacan la Central Lanera Uruguaya y la Central Cooperativa de Granos. Mientras la primera experiencia mantiene su forma de central, la segunda evolucionó en un proceso de fusión de la mayor parte de sus cooperativas de base, en una única y gran cooperativa del sector agrícola: COOPAGRAN.

Por su parte Central Lanera Uruguaya entnedió que los límites de la intercooperación no debían coincidir con los límites Nacionales y hoy gran parte del suministro de lana que esta cooperativa de segundo grado procesa proviene de cooperativas laneras del sur de Argentina, incluyendo varias cooperativas mapuches.

Otras experiencias regionales en el Mercosur han tenido diversos desarrollos, pero no podríamos dejar de mencionar la tarjeta de crédito CABAL o la experiencia de la cooperativa de seguros SURCO, integrada por varias cooperativas de diversas modalidades de sudamérica.

Existe otra dimensión de la intercooperación cuya experiencia en la región ha sido muy importante y es la que integra a las entidades de representación nacional del cooperativismo del Mercosur con los organismos públicos de promoción y contralor en nuestros países: la Reunión Especializada de Cooperativas del Mercosur (RECM). Este espacio, que fue promovido desde el propio movimiento, logró consolidarse en la propia estructura institucional del Mercosur y ha sido un espacio de importante intercambio de información, experiencias, metodologías, así como de promoción de proyecto conjuntos. Desde este espacio por ejemplo se logró una importante Declaración Conjunta de los Ministros de Trabajo del Mercosur de respaldo y ratificación de la Recomendación 193 de la OIT, una propuesta de Estatuto de Cooperativas del Mercosur, entre muchos otros logros importantes para el cooperativismo regional.

En la actualidad, especialmente en el ámbito de las cooperativas de trabajo, integradas en CICOPA-Mercosur, se están alentando varias iniciativas intercooperativas, algunas de las cuales integran cooperativas de trabajo y de usuarios, como es la experiencia Argentina de la Usina de Medios, en el sector de medios de comunicación cooperativos, cuya experiencia empieza ahora a articularse con otras cooperativas de todo el Mercosur.

No podríamos culminar nuestra reflexión en el día de hoy sin plantear algunos temas que son de principal importancia para las cooperativas en nuestra región.

Es necesario tomar consciencia que estamos dando inicio a la Década de las Cooperativas en una coyuntura cada vez más adversa y contradictoria con nuestro marco ético de referencia.

A nuestros valores de IGUALDAD y EQUIDAD se antepone una realidad signada de creciente concentración económica de la riqueza global. Mientras el 50% de la riqueza mundial está concentrada en menos de un 1% de la población del planeta, el 50% de la los hombres y muejres de la Tierra sobrevive con apenas el 1% de la misma.

A nuestros valores de DEMOCRACIA y PARTICIPACIÓN se antepone la creciente influencia de grupos económicos transnacionales con mucho más poder que los Estados y sus Gobiernos electos e incluso que muchas de las instituciones de las Naciones Unidas.

A nuestros valores de AYUDA MUTUA y SOLIDARIDAD se anteponen con cada vez más fuerza el individualismo egoísta y el hedonismo descomprometido.

Ser el líder reconocido de la sostenibilidad económica, social y medioambiental; el modelo preferido por la gente; y el tipo de organización empresarial de más rápido crecimiento, no sirven de nada como metas del movimiento, si no somos capaces de denunciar con toda nuestra fuerza las anteriores amenazas al bienestar de la Humanidad.

Hace falta explicitar que no compartimos los caminos por los que se fuerza a la Humanidad hacia su propia destrucción. Hace falta cambiar el rumbo, no sólo construyendo más y mejores cooperativas, sino asumiendo como Movimiento una actitud militante y activa en todos los espacios posibles de la gobernanza democrática global.