A REMAR
Proyecto de Ley de inclusión financiera se aprobó sin modificaciones
Con 16 votos en 22, la Cámara de Senadores aprobó la ley de inclusión financiera. Según el texto, los descuentos en el sueldo cuando se otorga un crédito por nómina, tendrán el siguiente orden para cobrar: 1º el BROU, 2º el BHU y en tercer lugar las cooperativas y los bancos privados. Esa mañana, se realizó una gran movilización frente al Palacio Legislativo por parte de las cooperativas y otras organizaciones de la economía social, contrarios al texto que ya es una polémica ley.
Algunos legisladores del Frente Amplio pretendían introducir cambios especialmente en dos artículos que tienen resistencia de las cooperativas. Los dos artículos más controvertidos del proyecto son el que refiere al orden de prioridad de retenciones, que deja a las cooperativas en tercer lugar; y el intangible del salario posdescuentos.
Según el proyecto, el primero que tiene derecho a cobrar es el Banco República (BROU), luego el Banco Hipotecario (BHU) y en tercer lugar se ubica a las cooperativas y a los bancos privados.
La redacción actual establece que ninguna persona podrá percibir por un sueldo o jubilación una cantidad de dinero inferior al 30% del monto nominal, una vez deducidos los impuestos a las rentas y las contribuciones especiales de seguridad social. Ese porcentaje se elevará a 35% en 2015, a 40% en 2016, a 45% en 2017 y a 50% en 2018. Este punto tuvo cambios porque el proyecto original establecía llevar a 50% el mínimo no tangible en 2016, en vez de en 2018 como finalmente quedó establecido.
Para conocer más a fondo cómo se verán afectados los socios de las cooperativas de ahorro y crédito y a la vez, visualizar las acciones a futuro, CUDECOOP entrevistó a Adán Martínez, Directivo de la Confederación, Representante de la mesa de ahorro y crédito de Cudecoop y coordinador del Plenario de Cooperativas de Ahorro y Crédito del Uruguay junto con Willian Sosa, Secretario de la CUACACC.
¿En qué se ven afectadas las cooperativas de Ahorro y Crédito con la aprobación de esta ley?
(AM) La ley establece nuevas normas para el otorgamiento de créditos al consumo creando tres franjas de tasa de interés. Las cooperativas de ahorro y crédito podrán prestar en cualquiera de estas franjas a sus asociados dependiendo de la garantía que presente.
Se establece un proceso de implementación gradual que terminará dentro de cuatro años, en el 2018. Para esa fecha, el derecho de los socios de las cooperativas de ahorro y crédito de capitalización a presentar como garantía de una solicitud de crédito su salario y/o pasividad se verá disminuido en un 20%, solo podrá comprometer hasta un 50% y no un 70% como hasta ahora.
En la práctica, significará que el beneficio de una tasa de interés más baja que puede obtener una persona con la garantía de sus ingresos será acotado. Para mantener el mismo nivel de monto de crédito los socios deberán solicitar créditos sin retención con tasas cercanas al 100%, por ser de mayor riesgo.
¿Hay algo en esta ley que sea positivo para las cooperativas?
(AM) Hasta ahora no vemos nada, sino todo lo contrario, al introducir al sector de la banca privada a competir en igualdad de condiciones con las instituciones de la economía social y solidaria, comenzamos un proceso que terminará debilitando a la clase de ahorro y crédito con la liquidación de las cooperativas más débiles.
¿Qué aprendizajes pueden obtenerse del proceso que se vivió desde que se dio a conocer el proyecto hasta su actual aprobación?
(AM) Todavía es muy pronto para sacar conclusiones de ese tipo, estamos en el proceso de asimilación. Tenemos una ley general de cooperativas, de aprobación reciente, año 2008, que en su segundo artículo establece: Declárase a las cooperativas de interés general e instrumentos eficaces para contribuir al desarrollo económico y social, al fortalecimiento de la democracia y a una más justa distribución de la riqueza. El gobierno aprueba una ley que hace todo lo contrario a lo fijado en la ley general de cooperativas. No podemos sacar conclusiones tan rápido, en las organizaciones de gestión colectiva, como son las nuestras, los procesos son más largos.
¿Cómo se organizarán las cooperativas de ahorro y crédito ahora que se aprobó el proyecto y ya es ley? ¿Existe una posibilidad de aprovechar los aspectos positivos y hacer frente a los negativos sin que esto implique una profunda crisis para el sector?
Hay muchas disposiciones que todavía faltan, que se establecerán en la reglamentación de la ley. Trataremos de incidir en el Poder Ejecutivo para minimizar los daños y en la próxima legislatura incidiremos para modificarla. Estamos trabajando para hacer alianzas con otras organizaciones del sistema financiero con el fin de utilizar las posibilidades que nos brinda la ley de adaptarnos a la nueva realidad. El Gobierno ha facilitado a los agentes financieros, que sólo persiguen el lucro, el operar con los más débiles, sin tener en cuenta que la crisis mundial que está sufriendo el mundo desarrollado es causa de este mismo sistema especulativo y lucrativo que los hizo pobres. Hoy le facilitan las cosas para que intenten favorecer a los más necesitados. ¡¿Será posible?!
