"PARA DEMOCRATIZAR LA ECONOMÍA ES IMPRESCINDIBLE DEMOCRATIZAR EL CONOCIMIENTO".
Palabras del rector de la UDELAR, Rodrigo Arocena, durante la 4ta. Mesa del ciclo “La elección cooperativa, una opción transformadora” en la que el movimiento cooperativo se reunió con las autoridades de la enseñanza para debatir sobre formación, investigación e innovación como herramientas para el sector cooperativo.
La elección cooperativa, una opción transformadora, es un ciclo de mesas redondas con las que CUDECOOP decidió celebrar su 25 aniversario. El objetivo de dichas mesas es generar espacios de encuentro, intercambio y debate entre el movimiento cooperativo y diferentes actores sociales , generando insumos que aporten a la construcción de una futura plataforma programática.
En la 4ta. Mesa Redonda del ciclo se invitó a autoridades y representantes de la enseñanza media y terciaria para abordar el tema de la formación, la investigación y la innovación, concebidas como herramientas para el desarrollo del cooperativismo.
Participaron de la actividad el rector de la UDELAR, Dr. Rodrigo Arocena; el decano de la Facultad de Ciencias Económicas y de la Administración, Prof. Rodrigo Arim; el A.S. Gerardo Sarachu, docente investigador de la Unidad de Estudios Cooperativos del Servicio Central de Extensión y Actividades en el Medio (SCEAM) de la UDELAR; la Ing. Quim. Isabel Vives del Programa de Jóvenes Emprendedores y la A.S. Laura Grassi, de la Unidad de Albafetización, ambas en representación del CETP-UTU. La apertura de la mesa estuvo a cargo de la vicepresidenta de CUDECOOP, María delos Angeles Dati.
Isabel Vives presentó los diferentes programas desarrollados actualmente por el CETP -UTU dirigidos a promover la articulación, en la currícula de los estudiantes, entre el estudio y el mundo del trabajo. En tal sentido, se refirió a los programas de Alfabetización Laboral y al Programa de Jóvenes Emprendedores, espacios donde han puesto especial énfasis en el sector cooperativo en tanto constituye una alternativa para el futuro trabajo de los jóvenes, tanto como posibilidad de crear una nueva empresa autogestionada como de incorporarse a empresas cooperativas ya existentes.
Vives señaló que en la malla curricular de UTU se incorpora la gestión empresariál haciendo énfasis en lo grupal, en la innovación y en lo productivo-industrial.
Laura Grassi se refirió las características de la Unidad de Alfabetización Laboral y destacó los acuerdos y el trabajo conjunto que se viene desarrollando junto con el INACOOP, la UEC y CUDECOOP para el desarrollo de herrramientas formativas para estudiantes y docentes.
Gerardo Sarachu brindó su perspectiva desde el servicio de extensión universitaria señalando que la Unidad de Estudios Cooperativos tuvo su origen en el propio movimiento.
Respecto a la formación, mencionó la dirigida a los universitarios que se capacitan en cooperativismo señalando la importancia de una permanenete articulación entre estudiantes e instituciones del sector, y la formación de formadores que se está implementando en acuerdo con INACOOP y CUDECOOP.
Manifestó que la investigación debe aportar a conocer cómo se pueden desarrollar procesos genuinos de cooperación. En tal sentido, la UEC ha hecho énfasis en las cooperativas de trabajo, vivienda y consumo, con una perspectiva que trasciende al cooperativismo y que se vincula a la Economía Social y Solidaria en su conjunto.
Para Sarachu, son desafíos el pensar en un sistema de información permanente sobre la EsyS que podría surgir en articulación con el Instituto de Estadística (INE) o con el INACOOP; superar los estudios de casos y analizar las conexiones entre las diferentes modalidades cooperativas: analizar la posibilidad de una nueva institucionalidad de políticas públicas, políticas de Estado que trasciendan a los gobiernos de turno; investigar, más que en lo concreto de la EsyS, en la producción social de tecnologías sociales para la inclusión.
El decano de la Facultad de Ciencias Económicas y de la Administración, Ricardo Arim, destacó la buena costumbre de reunirse con el sector cooperativo para poner en marcha un programa conjunto que, aunque desestructurado, es fecundo. Propuso pensar en formar, investigar e innovar con el movimiento cooperativo más que para el movimiento cooperativo, señalando que la enseñanza universitaria se transforma cuando se vincula con la investigación y con la extensión.
Arim mencionó, entre los principales avances, un plan de formación en construcción que prevé, a nivel de grado y de posgrado, la inclusión del sector cooperativo, junto con las microfinanzas y el desarrollo local; el Curso de Especialización en Gestión Cooperativa que desarrolla la UDELAR junto con CUDECOOP; el desarollo de un posgrado sobre Economía y Gestión para la Inclusión Social, que integra desarrollo local, empreendedurismo y cooperativismo, así como la articulación de su Facultad con instituciones educativas del exterior para posibilitar acuerdos académicos con instituciones con experiencia, como por ejemplo Mondragón.
Destacando la labor de los investigadores universitarios, Arim señaló cómo, la labor desarrollada por alguno de ellos posibilitó derribar prejuicios vinculados al dsector como el de considerarl que son empresas con menores tasas de sobrevivencia. La investigación ha demostrado la enorme resiliencia del sector y cómo es más apto para mantener, en épocas de crisis, los puestos de trabajo.
El rector de la UDELAR, Rodrigo Arocena, fue el encargado de cerrar la mesa de debate con una acalorada exposición en la que señaló la necesidad de combatir el debilitamiento de los actores colectivos en tanto son los que van más allá de lo inmediato. Manifestó que el cooperativismo se distingue porque no solo apuesta al fin sino que considera los medios y que es necesario enfatizar el trabajo conjunto, el disfrute de los ideales, el disfrute que otorga buscar la felicidad a largo plazo disfrutando del ideal (el fin) pero también del proyecto.
Arocena expresó que vivimos momentos de una gran democratización de la política pero no así de la economía y que para lograr la democratización de la economía es necesario democratizar el conocimiento para que deje de ser un factor de poder. Sin embargo, manifestó, el país no cree que se pueda hacer, el gobierno no cree que se pueda lograr, por eso la Universidad debe recurrir a otros actores, como por ejemplo el sector cooperativo, o el sector sindical.
Sin democratización del conocimiento, dijo Arocena, no hay posiblidad de desarrollo. Y la democratización se alcanza con participación. Ahí es donde la Universidad y el cooperativismo deben ir de la mano.
La Universidad debe ser un ejemplo de aprendizaje solidario y podemos serlo con actores solidarios, como el cooperativismo, señaló.
