PROYECTO COOPERACIÓN CON EQUIDAD
Cooperación con Equidad moviliza al movimiento cooperativo
Durante el segundo año de ejecución de Cooperación con Equidad, proyecto de género que lleva adelante la Federación de Cooperativas de Producción del Uruguay (FCPU) con CUDECOOP y COSPE como socios estratégicos, se logró amplificar su alcance en el territorio nacional y trascender fronteras, siendo utilizado como ejemplo de exposiciones en el mundo cooperativo internacional.
La presentación del Primer Diagnóstico de Género del Cooperativismo Uruguayo en diciembre de 2018 puso en datos algunas percepciones que se tenían desde el movimiento cooperativo pero que hasta el momento no tenían el rigor científico como para una toma de definiciones en políticas públicas. En un primer nivel, el Diagnóstico identificó en el mapa de Uruguay cómo es la distribución de los cooperativistas en relación a género, cuántas mujeres y hombres lo componen, qué roles cumplen y cuál es su representación. También avanzó sobre el nivel educativo en relación al sexo de las y los cooperativistas, la distribución de las horas de trabajo y las inequidades. Violencia fue un tópico que apareció en reiteradas ocasiones pero no visibilizada como tal, sino más bien como una expresión “común” en las relaciones humanas.
Varias de las hipótesis con las que partió el equipo de investigación a principio de 2018 fueron comprobadas en el Diagnóstico, pero también hubo sorpresas. Por ejemplo, se pudo saber que el 44% de las integrantes del movimiento cooperativo son mujeres y que un 71% de estas ocupan un lugar de decisión dentro de su emprendimiento. Sin embargo, la representación en muchos casos no termina siendo garantía de poder en la toma de decisiones. Esto se pudo saber a través de una serie de preguntas cualitativas previstas en el cuestionario. Así también surgió que el nivel educativo de las mujeres cooperativistas es mayor que de los hombres siendo este un elemento no considerado al momento de ocupar cargos con mayor remuneración. El tema de los distintos temas de violencia antes mencionados no fue novedoso, porque la situación del mundo cooperativo no es ajena a la problemática de la sociedad capitalista y patriarcal, pero sí lo fue la invisibilidad con la que se manifiesta para muchas mujeres cooperativistas. Fue así que de las conclusiones obtenidas surgió la necesidad de desarrollar una etapa de capacitaciones sobre género y cooperativismo para nivelar los conocimientos sobre el tema y a partir de cimientos sólidos permitir a las mujeres cooperativistas enfrentarse a las inequidades con las que conviven.
Más de 11.500 kilómetros – la distancia que equivale a dar 3 vueltas a Uruguay – recorrió el equipo de investigadoras para realizar las capacitaciones y talleres de Focus Group – técnicas de Investigación de Acción Participativas (IAP) – en 10 departamentos en donde se enfocó el proyecto. Más de 170 horas de capacitación, con participación de 389 integrantes de cerca de 220 cooperativas de todas las modalidades. Las instancias, más que espacios de formación fueron de intercambio y sensibilización sobre la temática. Las participantes se apoderaron en varias ocasiones de la palabra y fueron ellas las que dirigieron las consignas por donde pretendían profundizar, siendo el equipo de profesionales un articulador de que el camino desarrollado sea el correcto.
El resultado de este año de trabajo vuelve a ser un documento, esta vez presentado como Manual de Buenas Prácticas Cooperativas que surge de la sistematización de los encuentros generados en territorios y permitirá establecer pautas de fácil acceso para que las integrantes del movimiento puedan accionar en caso de percibir una situación de inequidad de género.
La última etapa que resta para el tercer año del proyecto es la generación de una Red Nacional Cooperativa que si bien ya tiene sus primeras “células” – conformadas en comisiones de género departamentales – es la encargada de elaborar las propuestas en políticas públicas para la incidencia a nivel legislativo.
El desafío al cual se enfrenta Cooperación con Equidad para este último año de ejecución (2020) es cómo lograr que el “espíritu” del proyecto sea apoderado por las integrantes del movimiento cooperativo, que efectivamente transversalice todas las decisiones cooperativas y lograr así avances hacia una sociedad más equitativa.
Texto creado por responsables de Cooperación con Equidad.
