Buscador

NOTICIAS

CUDECOOP, INACOOP Y MIEM REALIZARON ESTUDIO PARA IDENTIFICAR SECTORES DE LA ECONOMÍA CON MÁS OPORTUNIDADES DE DESARROLLO O FORTALECIMIENTO DE COOPERATIVAS

El Proyecto de Identificación y Promoción en Sectores Estratégicos de Emprendimientos de la Economía Social fue realizado por un equipo conformado por técnicos de la Confederación Uruguaya de Entidades Cooperativas (CUDECOOP), con el apoyo del Instituto Nacional del Cooperativismo (INACOOP) y el Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM). El informe final de la primera etapa del proyecto presenta un mapa de las áreas o sectores de oportunidad para el desarrollo de iniciativas de la economía social y propone estrategias concretas de intervención para la promoción cooperativa.

En este proyecto se comenzó por identificar y reagrupar los sectores más dinámicos y con ventajas competitivas naturales o con alto potencial innovador. Posteriormente, se analizó la presencia cooperativa en estos sectores y se detectó que en la gran mayoría de los 44 sectores considerados la presencia cooperativa es baja, y que es aún menor si lo que se observa es la participación cooperativa en la facturación total de los mismos. No obstante, tal comportamiento era esperable si se tiene en cuenta que el peso de las cooperativas en el total de empresas del país ronda el 1% y el peso en el VBP (Valor Bruto de Producción) es del 2%.

Es por ello que en este trabajo se buscó no tanto visualizar la situación actual, por cierto necesaria para pensar hacia adelante, sino más bien visualizar posibilidades e incluso la presencia actual en términos más amplios que el simple número de cooperativas o su facturación actual. Al considerar las posibilidades surgen algunas nuevas pistas sobre por dónde avanzar y la situación se presenta más alentadora para las cooperativas.

[B>Algunos de los resultados arrojados en esta etapa del estudio son:[/B>

. Entre los 44 sectores analizados hay 30 sectores con muy bajo número de cooperativas.
. En 40% de los 10 sectores de alta/muy alta oportunidad hay presencia cooperativa considerable (media o alta). Una parte considerable de los mismos en el sector primario y agroindustrial.
. Entre los 17 sectores de oportunidad media, casi 25% tienen alta o muy alta presencia cooperativa, vinculados en general a servicios en buena medida de carácter no transables.
También se buscó conocer el peso de la facturación cooperativa dentro de cada sector, dado que puede que sean pocas cooperativas pero que pesen mucho por ser grandes o viceversa.

[B>Sin embargo, los siguientes resultados demuestran que en esta variable la perspectiva cooperativa en general empeora:[/B>

. En un 82% de los 44 sectores hay muy bajo peso de la facturación cooperativa
. Solo en 20% de los 10 sectores de alta o muy alta oportunidad hay peso significativo de la facturación cooperativa.

En otra medición del estudio, donde no solo se analizó el peso cooperativo actual en los sectores en el país, sino otro conjunto de cuestiones que ayudan a pensar las posibilidades cooperativas en términos más generales, la situación de las cooperativas mejoró en cierta medida:

. Solo en 0,5% de los 44 sectores hay muy baja posibilidad de desarrollo cooperativo.
. En 70% de los 10 sectores de alta o muy alta oportunidad hay posibilidad cooperativa media o alta.

Luego del mapeo, el estudio buscaba la construcción de propuestas de Estrategias de Intervención para la promoción de emprendimientos de Economía Social en los sectores más prometedores.

Tomando como insumo principal el Mapa generado en la primera parte del estudio en el que se relacionaron las Oportunidades que ofrecen los distintos sectores de la economía con las Posibilidades cooperativas, se elaboraron lineamientos estratégicos para los distintos sectores agrupados en 4 áreas:

[B>Lineamientos para sectores del Área I[/B>

En esta Área se encuentran sectores dinámicos con posibilidades de desarrollo de nuevas cooperativas o fortalecimiento de las existentes.
En general los sectores de mayor participación en el PIB, pertenecen a las agroindustrias, en particular las que tienen ventajas competitivas naturales, ya sea por abundancia de materia prima, productividad de algún recurso clave o menores costos de producción por incorporación de tecnología o mejor calidad de los productos terminados debido a condiciones naturales en los suelos, clima o ubicación geográfica.

Entre ellos, son destacables el sector lácteo, con una fuerte presencia del cooperativismo y una tradición de cooperación, aunque con una fuerte concentración en la principal cooperativa de productores del país y el sector granos, en particular el triguero, el cual ha tenido una evolución importante en los últimos años, también con una importante presencia de cooperativas. Cabe también mencionar al sector oleaginoso (entendiendo por el mismo a la producción de soja y girasol). El mismo tiene un comportamiento similar al triguero, ya que varias empresas se dedican a la comercialización de ambos cultivos.

Estos sectores basados en la producción agroindustrial, son los impulsores del importante crecimiento del sector agropecuario de los últimos años, con una fuerte inversión en tecnología y una creciente participación en el mercado internacional.

Existe, por lo tanto, una posibilidad de participar en estos sectores como nuevos jugadores ya que hay espacio para un crecimiento sostenido en la producción de bienes con demanda incrementándose a nivel internacional. Sin embargo, una posición más sólida podría lograrse si la participación del sector cooperativo se desarrolla en subsectores con mayor valor agregado, como por ejemplo la producción de quesos, derivados de productos lácteos, ingredientes alimentarios y productos destinados a la salud como nutracéuticos.

Esta estrategia, permitiría apropiarse de las ventajas competitivas naturales, pero despegándose de los commodities como leche fluida, manteca, butter oil y leche en polvo, en los cuales el liderazgo de Conaprole es indiscutible.

Algo similar podría imaginarse en granos, con un desarrollo en productos de mayor valor agregado, tales como harinas especiales, mezclas e ingredientes para la industria alimentaria.
Otros sectores presentes en esta área (software, biotecnología, etc.) si bien presentan una participación mucho menor en el PIB, sus tasas de crecimiento son interesantes. Una debilidad, sin embargo radica en la falta de recursos humanos calificados suficientes para alimentar y sostener a largo plazo ese dinamismo. En particular, aquellos sectores vinculados a las tecnologías de la información, tales como software, diseño, biotecnología, deberán realizar esfuerzos en el desarrollo de recursos humanos con competencias en dichas áreas. La presencia cooperativa en los mismos es mínima o inexistente, por lo que el camino pasará por un adecuado sistema de incentivos y promociones dirigidas en particular a donde se encuentran dichos recursos calificados (universidades, incubadoras, etc.).

[B>Lineamientos para sectores del Área II[/B>

En este segmento se encuentran varios de los principales motores del actual desarrollo económico del Uruguay, y no se espera que esto cambie en el futuro cercano.

El sector cárnico (Bovino), arrocero y forestal (y en un futuro tal vez el minero) representa la mayor porción del Producto del país (excluyendo servicios). Sin embargo, la presencia cooperativa es escasa, existe una importante concentración en algunas empresas y no parece haber espacios para una participación importante del sector cooperativo.

Sin embargo, estos sectores poseen ventajas comparativas también importantes y la competitividad está relativamente asegurada en el corto y mediano plazo. La estrategia que se visualiza como más apropiada es aprovecharse del efecto de arrastre de estos sectores, participando no ya como actores directos sino como proveedores de servicios y productos de valor agregado que sustenten el dinamismo de estos sectores.

Es así que al igual que en los sectores del Área I, los sectores de transporte, software, biotecnología, etc., deberían enfocarse en incorporar valor agregado mediante el desarrollo de productos y servicios a estos sectores. Como ejemplo, podemos pensar en el desarrollo de cooperativas de transporte de granos, madera, minerales, etc., o en cooperativas de Software que desarrollen programas especiales para la industria arrocera, cervecera, oleaginosa, minera o forestal. Lo mismo podría decirse sobre la posibilidad de desarrollo de cooperativas en el área de biotecnología.

Tanto en los sectores de las Áreas I como de la II, se estima importante fortalecer la intercooperación como forma de sustentar y desarrollar tanto a las cooperativas nacientes como las existentes. Dicha inercooperación, concebida en términos amplios y no solo comerciales de compra venta entre cooperativas, podrá expresarse como acuerdos de largo plazo que permitan la conformación de redes que den una cierta sostenibilidad a la demanda ante fluctuaciones producida por eventos exógenos.

[B>Lineamientos para sectores del Área III[/B>

Si bien en este segmento existen mayores fortalezas del sector cooperativo, en este segmento no se observa gran dinamismo económico y en algunos más bien hay un estancamiento que se ha agudizado en los últimos años, sin que se esperen cambios importantes en el futuro.
Allí se encuentran sectores como el textil y vestimenta que enfrenta una competencia dura desde mercados como China, Indonesia, India y Vietnam. La participación de estos sectores en el producto ha venido decreciendo y la competitividad se basa en un incremento de productividad del factor mano de obra.

Por otra parte, los insumos que utilizan los sectores de este segmento, así como la mayoría de los del Área IV, son importados, por lo que no se espera que pueda modificarse la competitividad en un mercado global con una desregulación creciente y mayor apertura.

La posibilidad del punto de vista estratégico, es la reconversión de algunos de ellos (por ejemplo el metal-mecánico, el mantenimiento y limpieza, etc.), incorporándose con productos de valor agregado y alta diferenciación destinados a los sectores dinámicos. También en este caso parece razonable el fomento de la intercooperación y la formación de redes, al igual que en el Área II.

[B>Lineamientos para sectores del Área IV[/B>

Finalmente en este segmento, no se visualizan oportunidades de desarrollo cooperativo, ya que los sectores no presentan dinamismo ni fortalezas que lo hagan atractivo.
En principio, las políticas de fomento a desarrollar no deberían enfocarse de manera activa en dichos sectores.

No obstante esto, no significa que no puedan identificarse proyectos puntuales que puedan resultar exitosos.

Para los sectores con más posibilidades (Biotecnología, Diseño, Software, Construcción, Turismo, Trasporte y Logística y Lácteos) el estudio brinda valiosa información que abarca: número de empresas locales, empleos en el sector, facturación, nivel de exportaciones, tasa de crecimiento de la facturación, soporte de instituciones de investigación, áreas de trabajo y presencia cooperativa en el sector.

Ver informe completo